1 de Octubre, 2018

Integridad e Independencia

*Integridad e independencia, premisas del presidente electo del Tribunal Superior de Justicia de Nayarit

*Unánime elección del magistrado González Parra, quien también encabezará el Consejo de la Judicatura

Tepic, Nay., 28 de septiembre de 2018.

En forma unánime, el Pleno del Tribunal Superior de Justicia de Nayarit eligió como próximo presidente al magistrado Ismael González Parra, quien en la misma sesión ordinaria rindió protesta del encargo que iniciará el lunes 1 de octubre.

Asimismo, se designó a las y los magistrados que formarán parte de las diversas salas colegiadas y unitarias del Tribunal Superior, cuyos integrantes, señaló González Parra, se apegarán a los principios de legalidad, agilidad y probidad, porque ese es el mandato del Pleno.

En su alocución, el presidente electo de dicho órgano jurisdiccional y del Consejo de la Judicatura se refirió a los valores esenciales de los juzgadores, como son integridad, independencia y no corrupción. De esta manera, añadió, se intenta recuperar la credibilidad de la institución, es decir que la sociedad crea nuevamente en el Poder Judicial.

“Uno de los reclamos sociales es que la justicia sea pronta y expedita, sin privilegios, y así se hará para otorgar sentencias apegadas a derecho, es decir justas”. Adicionalmente, reconoció a magistrados y jueces “por esa labor jurisdiccional que realizamos todos los días”, y agradeció el voto unánime para elegirlo como presidente.

“Me conduciré con pulcritud, con una auténtica conducta jurisdiccional, y en mi vida privada seré congruente para corregir errores a tiempo”, manifestó el magistrado González Parra en el salón de plenos “Prisciliano Sánchez Padilla”.

En otra parte de su alocución, indicó que “en todo estará el presidente del Tribunal Superior de Justicia, especialmente en proteger la dignidad laboral de su personal, y esto comprende a jueces y sus colaboradores, pues ante todo se privilegiará el diálogo” internamente.

De igual forma, el magistrado se refirió a la relación con los poderes Ejecutivo y Legislativo, cuyos representantes se encontraban ahí, y dijo que la presencia de ellos “es muestra clara de su interés por darle celeridad a la justicia y darle a la gente lo que merece”.

“Con el Ejecutivo y el Legislativo hay una buena relación que se ha ido consolidando y en este año que estaré al frente del Poder Judicial se harán muchas cosas”, añadió.

Manifestó que los recursos del Poder Judicial son públicos, por ello se continuará transparentando su aplicación, y es que la sociedad desea saber cómo se ejercen éstos, en cuáles rubros y sobre todo, tener claridad en su destino.

Durante la sesión ordinaria encabezada por el magistrado Pedro Antonio Enríquez Soto, también se decidió la integración de las salas del Tribunal Superior, de la siguiente forma:

Sala Civil: Roberto Arturo Herrera López (presidente), Rocío Esther González García y Adrián González Alcántar; Sala Primera Penal: Miguel Ahumada Valenzuela (presidente), José Alfredo Becerra Anzaldo y Raúl Gutiérrez Agüero; Sala Segunda Penal: Pedro Álvarez Hormaeche (presidente), Francisco Javier Rivera Casillas y Zaira Rivera Véliz.

A su vez, la Sala de Jurisdicción Mixta se integró con Ana Isabel Velasco García (presidenta), Rafael Pérez Cárdenas y Thoth Aldrin Lomelí Aguilar, mientras que la Sala Constitucional, con Ismael González Parra (presidente), Pedro Álvarez Hormaeche, José Miguel Madero Estrada, Francisco Javier Rivera Casillas y Zaira Rivera Véliz.

La Primera, Segunda y Tercera salas unitarias tendrán como presidentes a los magistrados Jorge Ramón Marmolejo Coronado, Román Carlos Rafael González Momita y Pedro Antonio Enríquez Soto, respectivamente.

—————————

Mensaje del magistrado Ismael González Parra con motivo de su protesta como presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura:

Señoras magistradas

Señores magistrados

Amigas y amigos que asisten a esta sesión

Saludo cordialmente al magistrado Pedro Antonio Enríquez Soto.

En primer término, hago un respetuoso reconocimiento al Pleno del Tribunal Superior de Justicia, por la labor jurisdiccional que diariamente realizan, de cada uno de los miembros de este colegiado.

Gracias por otorgarme su confianza de forma unánime, para desempeñar la más alta responsabilidad, a la que cualquier servidor judicial y cualquier jurista, pueden legítimamente aspirar.

La entiendo, como una responsabilidad, derivada de un mandato colegiado, al que me honra en pertenecer.

Ajeno a cualquier otro interés, me dirijo respetuosamente al foro judicial, a las compañeras y compañeros de esta institución, que tanto se les estima, se les reconoce  y admira.

Quiero enfatizarles, que esta nueva gestión de la judicatura, por un periodo de transición, ciertamente breve, tendrá como condición, el defender la independencia, la autonomía, la dignidad y la imparcialidad de la institución.

Será premisa, la defensa de nuestras juezas y jueces,  de todo el personal jurisdiccional, que laboran en salas y juzgados.  Decirles, que protegeremos su dignidad laboral, que junto con ustedes, estará invariablemente el Presidente del Tribunal Superior de Justicia.

Eso me propongo.

Será una presidencia solidaria y de trato humano, con todo el personal, privilegiando diálogo con todos los compañeros, y que el liderazgo del poder judicial no sea unipersonal, sin distinciones ni privilegios para nadie.

Este es el mandato político, que recibo del colegio de magistradas y magistrados, y el de actuar conforme a la constitución y la ley.

Por ello, me conduciré con absoluta pulcritud en la responsabilidad administrativa, con irreprochable conducta en la función jurisdiccional y, desde luego, congruente en mi vida privada, con humildad y modestia para reconocer errores y corregir el rumbo.

Así será.

La honorabilidad, la honestidad, la imparcialidad y la independencia, son valores fundamentales que los juzgadores debemos preservar todos los días.

La mirada de la sociedad, esta puesta en nosotros, aprovechemos esta gran oportunidad, para fortalecer la imagen del Poder Judicial.

La sociedad, nos reclama una impartición de justicia pronta y expedita, sin corrupción, sin abusos y sin predilecciones para nadie.

Como una condición, para el desarrollo democrático, la sociedad necesita creer en sus jueces, tiene derecho a contar con jueces profesionales, preparados y probos.

La sociedad necesita, ahora más que nunca, confiar en los impartidores de justicia, y debemos estar a la altura de esa demanda.

Los recursos que se ejercen en el poder judicial, son recursos públicos.

Por ello, debemos transparentar lo que gastamos, cómo lo gastamos y para qué lo gastamos.

Debemos darle certeza a la sociedad, que los recursos públicos sirven a fines públicos, con racionalidad, eficiencia, eficacia y sobre todo con honestidad.

En los próximos días vamos a presentar al colegio de magistrados y a toda la comunidad judicial, los compromisos y acciones básicas, ajustadas al plan de desarrollo, para continuar fortaleciendo la función judicial.

Dentro de esas líneas, estará en primer término, el compromiso de que, la presidencia del tribunal se conduzca con apego a los principios colegiados, para dar fuerza al único y verdadero liderazgo judicial, que se deposita en la institución a la que servimos.

Me queda claro, que no es válido generar expectativas falsas. Se trata de un periodo breve e intenso, pero eso sí,  lleno de emoción y entrega, para generar los cambios necesarios y  no para simularlos.

Estoy seguro, que dentro de un año, estaremos entregaremos una gestión con mayores logros, con una comunidad judicial unida, más capacitada, donde los ingresos, los  ascensos, y   cambios de adscripción, sean producto exclusivamente de los méritos del sistema de carrera judicial.

Es premisa, el promover una nueva relación entre poderes, en el que se privilegie el respeto, y la comprensión a las competencias, en que se organiza el supremo poder del estado, y sea la divisa para el entendimiento y el trato político.

El pueblo de Nayarit, demanda instituciones sólidas que permitan el desarrollo, la paz y el progreso.

En esa demanda, el Poder Judicial no quiere ir a la zaga de los cambios sociales, pero tampoco asumir una función que no le corresponde.

La judicatura respeta y reconoce la legitimidad democrática de los poderes Legislativo y Ejecutivo; somos respetuosos del municipio libre y de la autonomía de los órganos estatales.

Y hacemos votos, para que la gestión de gobierno, alcance grandes logros en beneficio del pueblo.

En ese tenor, quienes laboramos en el Poder Judicial,  demandamos recíproco respeto, a los principios que rigen la función jurisdiccional, la dignidad y profesionalismo de sus operadores, pues con esa reciprocidad, también se fortalece la vida democrática de Nayarit.

Permítanme concluir con un pensamiento que lo he adoptado como mi regla de conducta:

Decía Augusto Comte, que “(…) nadie posee más derecho que el de cumplir siempre con su deber”.

Muchas gracias.

Derechos Reservados ® 2018 • Poder Judicial del Estado de Nayarit